miércoles, 16 de diciembre de 2009

La Casa de Espejos; segunda parte ^^


Al día siguiente, el calor fue aturdidor, casi como una droga. Me acosté a un lado de la piscina, con los tirantes de mi bañador bajados sobre mis brazos para evitar las marcan en los hombros. Mi madre no me permitía cómprame un bikini. Phillip estaba sentado en la sombra leyendo un libro llamado Imperio de Agua Azul. Evan estaba sentado con los pies metidos en la piscina, mirando al vacío.

Intente llamar su atención, pero él no me miro, por lo que volví a mi libro. Trate de leerlo, pero las palabras bailaban en la página como la luz del sol danzaba sobre el agua de la piscina. Este tipo de clima hacia bailar todo.

Por último deje el libro y fui a la cocina a buscar una Coca-Cola. La mujer de la noche anterior, la cocinera alta que le había dicho a Phillip que estaba comiendo cabra, estaba de pie frente al fregadero lavando los platos del desayuno. Hoy el pañuelo de su cabeza era de color rojo brillante, el color de un ave tropical.

Se dio la vuelta cuando me vio. "¿En que la puedo ayudar, señorita?" Su acento era tan suave como los pétalos de una flor.

"Sólo quería una Coca-Cola." Tenia la sensación de que no debería estar aquí, que la cocina era dominio del personal, incluso si todo lo que quería era una lata de refresco. Efectivamente, en lugar de dirigirme hacia el refrigerador, agarro la botella, la abrió, y la sirvió en un vaso para mí.

"Gracias." A mi entender, el sentir el frío de cristal contra mis dedos era bueno. "¿Cuál es su nombre?"

"¿Mi nombre?" Ella levanto las cejas oscuras. Eran arcos perfectos, como se depilara todos los días. "Soy Damaris."

"Damaris y Damon." dije, y luego desee no haberlo hecho; sonaba como si fuera idiota. Tal vez ella ni siquiera conocía a Damon.

"Él es mi hermano." dijo, y mientras miraba por la ventana, un pliegue apareció entre sus cejas.

"Su hermano ha ido a la playa, por lo que veo. Debe de decirle que se mantenga alejado de las otras casas a lo largo de la carretera. La mayoría de ellas son privadas, y no todas son seguras".
¿No son seguras? pensé. ¿Lo mismo estaban custodiadas por perros feroces o guardias de seguridad con el dedo en el gatillo? Sin embargo, la cara pálida de la encantadora Damaris cono decía nada bueno. Deje el vaso vacío sobre el aparador.

"Evan es mi hermanastro." le dije como si fuese importante; de alguna manera quería que ello lo supiera. "No es mi hermano". Ella no dijo nada.

"Le diré que tenga cuidado" le dije.

El camino que llevaba hasta el agua era de arena, adornado con rocas y arbustos. La playa formaba una curva hacia el sur, y estaba bordeada de pequeñas casas, pintadas con colores brillantes y tropicales: rosa, verde ácido, amarilla intenso. La nuestra era la última casa, apoyada contra los acantilados de piedra llenos de agujeros oscuros como si fueran pasas entre unas natillas. Creía que los agujeros debían ser cuevas.

Evan no estaba en ninguna parte de la playa. De hecho, no había nadie en la playa. Era una muestra de que la pálida arena invitaba de alguna manera a que estuviera totalmente vacía. Estaba sorprendida de no ver a nadie tomando el sol, pero a medida que seguía la curva de la arena a lo largo del agua, vi que la mayoría de las otras casas estaban cerradas y tenían puesto el cerrojo. Algunas tenían candados pesados en sus puertas.

Parecen polvorientas, en desuso. La única que parecía que podría estar habitada es una casa rosa, del color de una flor, una de las más cercanas a la villa. Su enorme jardín se extienda hasta la arena, rodeado por un muro cubierto de azulejos de mosaico que representaban las olas y las criaturas del mar. La parte superior de la pared estaba recubierta con trozos de vidrio-no pequeños trozos irregulares de vidrio destinados a desanimar a los intrusos sino grandes trozos de vidrio cuadrados y rectangulares que reflejan el mar y el cielo. Mire a través de la puerta y vi un jardín abarrotado de flores de vivos colores, pero la puerta de la casa estaba cerrada, y las cortinas de las ventanas también estaban cerradas.

Estaba sorprendida por la falta de actividad. No podíamos ser la única gente que se queda en este área, ¿verdad? Los folletos de viajes siempre son de publicidad de "playas desiertas", como si fuera algo realmente deseable, pero en realidad es algo espeluznante. Había huellas en la arena, así que alguien debió estar caminando aquí en algún momento, pero no hay nadie visible.

Llegue a la final de la playa, me volví y camine de regreso hacia la villa. El sol pegaba fuerte en mi cuello y hombros. Estaba fresca por la piscina, pero aquí bajo el calor se sentía como una manta pesada, húmeda. Podía ver las figuras moviéndose alrededor de la villa; siluetas negras esbozadas por el sol. Cuando me acerque a la ruta que conducía de vuelta a través de la maleza, una figura surgió de los agujeros en la roca.

Era Evan. No lleva camisa, sólo unos shorts y sandalias. Su piel era tan pálida como la mía, pero su pelo rubio parecía trigo dorado brillando en la cálida luz. Él tiene algunas pecas pálidas en las mejillas y en la nariz, y trate de recordar pero no pude si eran nuevas o si siempre las había tenido.

Se sorprendió de verme. "Hey."

"Oye" le dije, sintiéndome estúpida como siempre que estaba cerca de él. "Damaris me dijo que tenia que decirte que no es seguro estar aquí abajo."
Me miro de reojo, los ojos azules contra el sol. "¿Damaris?"

"La cocinera".

"Oh, bien." Él miro hacia arriba y hacia abajo de la playa. "Esto parece seguro para mí. Tal vez quería decir que estaban las aguas revueltas o algo así.”

Me encojo de hombros. "Tal vez." Ella no quería decir las aguas revueltas, pero no tenía ganas de entrar en eso.

"Vamos." El me hizo un gesto para que lo siguiera. "Quiero mostrarte algo."

Entro de nuevo en la oscuridad abierta en la roca y le seguí, asustada por mi claustrofobia. Tuve que contener la respiración meternos por un paso estrecho, y luego nos encontramos en un espacio más grande. Vi unos rayos de sol asomarse desde el exterior a través de la rendija de la apertura en la roca, pero no era todo lo que proporcionaba la iluminación aquí: parches de un brillo resplandeciente estaban salpicados aquí y allá en las húmedas paredes de la cueva, y también eran de diferentes colores: azul hielo, verde pálido y rosa apagado. "Es musgo fosforescente." dijo Evan. Pasó su mano por la pared y luego me mostró la palma de la mano con eso; brillaba como la aleta de un pez. "¿Lo ves?"

Sus ojos también brillantes en la oscuridad. Recuerde la primera vez que vi a Evan galopando a través del patio de la escuela con su mochila al hombro, su pelo brillando por la luz del sol. Se movía como alguien con un objetivo, como si hubiera un brillante el camino invisible que él era único que podía verlo y sus pies estaban en el y sabía a dónde iba. Nunca lo había visto antes, después resultó que era nuevo en ese año, después de haberse trasladado a la ciudad con su padre desde Portland- y no parecía como cualquier niño que yo hubiera deseado. Vestía como todos los chicos: jeans gastados, las gafas y el pelo serios. Evan era limpio, deportista y el brillaba como el oro a la luz del sol, y desde ese momento le quise como nunca había querido a nadie antes.

Ahora me tocó los dedos; y vi un brillo, como si transfiriese su luz hacia mí. Se puso tenso cuando nos tocamos, y luego sus dedos se entrelazaron con los míos. Mis dedos de los pies se clavaron en la arena cuando me puse de puntillas, acercando mi cara hasta la suya, y entonces me beso, su boca era húmeda y suave. Sus dedos se posaron firmemente en mis hombros antes de separarse.
"Vi." dijo y fue un gemido más que otra cosa. "No podemos."

Sabía lo que quiere decir. Nos planteamos todo esto antes, la noche en el jardín, cuando nos besamos y luego luchamos durante horas. Tenemos que decirles que no podemos decirles que no podemos hacerle esto que no necesitan saberlo por supuesto que si lo averiguan nos van a matar me va a matar no. No.

Evan se movió alejándose de mí hacia la entrada de la cueva y se deslizo a través de ella. Le seguí, diciendo su nombre, pasando a través de la estrecha rendija en la roca después de él, y el tirante de mi traje de baño quedo atrapado en un saliente de la roca, por lo que me llevo un momento desenredarme y unirme con Evan en la playa. Esta allí de pie mirando hacia la playa, con la boca abierta. Cuando seguí su mirada, vi el porqué.

Había una mujer saliendo de la casa rosa. Empujo la puerta de hierro pintada de azul y se fue a la arena. Excepto que ella no sólo caminaba. Se movía como una ola. Sus caderas se balanceaban, y su cabello, que era largo y rubio claro, se ondulaba como la espuma del mar. Lleva una especie de pareo estampado. Se le abrió por un lado, y le puede ver totalmente su pierna perfectamente bronceada cuando caminaba. Tenia un bikini blanco, y la forma en que lo llenaba me daba ganas de cruzar los brazos por encima de mi pecho para ocultar lo plana que soy. Sostenía una botella en una mano, del tipo de la de mi Coca-Cola de antes, aunque no había ninguna etiqueta en ella.

Empujo las gafas sobre su cabeza mientras se iba acercándonos y cualquier esperanza que tenía de que su rostro no hiciera juego con el resto de ella se desvaneció. Era hermosa. Evan la miraba fijamente.

"Sois los niños de la villa." dijo ella. Tenía un ligero acento, indefinible. ¿Sois vosotros, no?"

Evan la miro consternado por haber sido llamado niño. "Supongo que sí."
Ella inclino la botella de su mano. Estaba llena de un líquido claro que tenia un extraño brillo como un arco iris a la luz del sol. "Debe ser aburrido para ti, estar aquí en temporada baja." dijo ella. "Sin casi nadie alrededor. Salvo yo. Estoy aquí todo el tiempo." Ella sonrío. "soy la señora Palmer. Anne Palmer. Siéntete libre de pasar por mi casa si necesitas algo."

Evan no se veía como si estuviese a punto de hablar así que lo hice yo.

"Gracias." le dije con frialdad, pensando que no se ve como una Anne. Anne es un nombre simple, amistoso. "Pero tenemos todo lo que necesitamos."

Sus labios se enroscaron ligeramente en las esquinas, como un papel ardiente. "Nadie tiene todo lo que necesita."

Toque el hombro de Evan. "Debemos volver a la casa.”

Pero me ignoró; miraba a la señora Palmer. Ella todavía sonreía. "Sabes que" ella dijo "Pareces un muchacho agradable, fuerte. Podría utilizar tú ayuda. Tengo un viejo coche –un clásico, como se dice ahora-y por lo general funciona como un sueño, pero últimamente he estado teniendo problemas para arrancarlo. ¿Le echarías un vistazo por mí?"

Espere oír a Evan decir que no sabía nada sobre coches. Ciertamente nunca le he oído hablar de ellos con un interés especial. En su lugar dijo "Claro, podría hacer eso".

La señora Palmer inclino la cabeza hacia atrás, y los reflejos de sol pasaron por su cabello.

"Maravilloso." dijo ella. "No puedo ofrecerte mucho en recompensa, pero tengo una bebida fría si quieres. " La botella en su mano provoco un arco iris.

"Excelente." Evan se disculpo dándome una simple mirada. "Dile a mi padre donde fui, ¿de acuerdo Violet?"

Asentí con la cabeza, pero él ni siquiera pareció darse cuenta; ya se estaba dirigiendo hacia la casa rosa con la señora Palmer. Evan nunca me miro, pero si lo hizo; deteniéndose en la puerta, miro por encima de su hombro, sus ojos me evitan de una manera pensativa que a pesar del calor, me provoco un escalofrío en mi espina dorsal.

La puesta del sol vino y pinto el cielo sobre el océano en amplias franjas de coral y negro. Damaris y el resto del personal estaban poniendo la mesa en el porche. Me senté en el borde de la piscina, con los pies en el agua. Estuve esperando el regreso de Evan durante, pero no apareció. Mamá y Phillip todavía estaban sentados en sus sillas de playa, aunque Phillip había dejado su libro y al parecen estaban discutiendo en voz baja, intensamente. Los puede bloquear, del modo en que siempre hacia cuando pelean, tratando de concentrarme en el sonido del mar en lugar de en ellos.

Todos dicen siempre que suena como el interior de una concha, pero yo creo que suena como el latido de un corazón, con su rítmico golpeteo y el suave murmullo del agua como sangre fluyendo por las venas.

Sosteniendo un juego de servilletas dobladas en una mano, Damaris se inclino en el porche y me dijo "¿Habrá cuatro personas para la cena o sólo serán tres?"

"Cuatro."

"No veo a su hermanastro por aquí." dijo Damaris.

"Estaba abajo en la playa." le dije yo." "Pero volverá".

Damaris dijo algo en voz baja, que sonó como, "Ellos no vuelven." Antes de que pudiera preguntarle lo que quería decir, se volvió para poner la mesa.

La cena transcurrió en silencio. No era cabra esta vez, sólo pimientos rellenos y una especie de pescado al limón. A mitad de la comida Evan se nos unió, deslizándose silenciosamente en su asiento como si esperara a no ser notado.

Phillip se congelo con el tenedor a medio camino de la boca. "¿Y dónde has estado tú?"

Evan miro fijamente hacia su plato. No estaba usando su traje de baño, me di cuenta, sino un par de pantalones cortos y una camiseta usada. Se veía muy. . . limpio. "Estaba ayudando a la vecina a arreglar su coche. Dijo que si podía ponerlo en marcha, nos dejaría sacar su bote y usarlo si queríamos".

"Eso fue muy amable de tu parte." dijo mamá. Se volvió hacia Phillip. "¿No fue agradable, querido?"

Phillip gruñó una respuesta con su boca llena de pescado. "No sé por qué pensó que tú sabias algo acerca de coches para dejarte trabajar. No eres más que un niño."

Evan enrojeció pero no dijo nada, concentrándose en cambio en jugar con el tenedor con la comida de su plato.

Mi madre se volvió hacia Phillip. "Estaba pensando, que tal vez mañana, podríamos hacer un viaje a Río Negro."

"¿Aquella ciudad que pasamos mientras veníamos hacia aquí?" Phillip rasgo un pedazo de pan por la mitad. "Parecía un basurero, Carol."

"Aparentemente hay un mercado cada fin de semana, con gente que trae artículos de todas partes. Y se puede realizar excursiones en barco por el río, ver los cocodrilos en el agua…" La voz de mi madre se desvaneció en virtud de la mirada fría de Phillip. "Pensé que podría ser algo que podíamos hacer como una familia. Algo divertido."

"¿Divertido?" Se hizo eco Phillip. "No he venido hasta aquí, Carol, para comprar objetos de artesanía barata y mirar fijamente un tronco flotante algunas reclamaciones de un guía idiota en un tour de cocodrilos."

"Pero Phillip…" Mamá alargo su mano y golpeo accidentalmente el recipiente de vidrio de ensalada de frutas junto a su plato. Phillip salto, maldiciendo, incluso aunque ninguno le alcanzó.

Mamá parecía consternada. "Lo siento mucho…"

Phillip no le respondió. Él estaba mirando fríamente los restos de la ensalada de frutas en los azulejos a sus pies. "Mira este lío."

"Phillip". Al borde de las lágrimas mamá bajo sobre sus rodillas, arañando con sus dedos los resbaladizos trozos de fruta y los vidrios rotos. Me pregunte dónde estaba el personal, pero parecían haberse retirado, entendiendo lo delicado de la situación.

"Mamá, no." dije, pero me ignoro. Se ha cortado con el cristal, la sangre gotea sobre el lío de fruta aplastada y jugo salpicado en el suelo. Mire a Evan, preguntándome si iba a decir algo. A el siempre le gustó mi madre, o al menos pensé que era así. Pero se quedo en silencio mirando fijamente su plato y evitando mis ojos.

CONTINUARÁ....

Para Pulga, Miryam y Maria x comentar el anterior jaja. Las quiero chicas!

XOXOXOX

6 comentarios:

MeL* dijo...

*.*


gracias por la parte ;)

Maria dijo...

Hola!!
Haha … sii simon me cae un poco mejor ahora, pero sigo teniendo ese sentimiento de que me molesta muxo de que los “amigos enamorados de las protagonistas” siempre se pasan con su supuestos derechos… no se si me entiendes pero a veces, simon está demasiado encima de clary, y me pone de los nervios!

La corte de seliie? Fue… wow! Fue un gran incentivo para seguir leyendo! Enserio hehe xD voy por la parte de que ya estan en idris, todos, después de que encierran a simon. Jajaja

Ahhh yo juraba que solo eran 3 libros! Y hace un ratito estuve mirando paginas de CDS y me di cuenta de que parece que habia otra!!! Que way!!

¿Desde el punto de vista de simon? Ahhhhg porque???? Pero será toda la historia contada desde el punto de vista de simon, o será otra historia y el prota es simon??

Valdrá la pena por magnus bane. Me gusta muxo ese personaje, como tambien alec. Son 2 de los que mas me gustan!

Pulga dijo...

jajaja, gracias Ro por mencionarme :P Realmente ame esta historia, el final me dejo como muy "O.O" pero me encanto :D Encima yo que ultimamente ando leyendo bastante sobre ese tipo de criaturas. Ahora tendre que leer el resto de los relatos pero lo principal al ver este libro era "LEER EL RELATO DE CASSIE" jjaja, re desesperada :P
besos Ro, te quiero <3

Miryam_Black dijo...

:o me encanta!!!!!!! dios no me da tiempo leerlo entero, peor lo que llevo me gusta mucho!!

Me lo llevo copiado a casa y me lo llevo ^^

Por cierto, tengo una propuesa fanfictionaria!!! Xd He pensado reunirnos unas cuantas y hacer un fic en comun!!! si te interesa, ya sabes ^^

Un beso Rooo!

Maria dijo...

Holaa!!

Si a mi me encanta the runaways, desde hace poco, pero si que conocia hace tiempo a jona jett!

Estaba leyendo la parte en la que clary y Sebastián van a donde vivian antes valentine y jocelyn. Madre mia! Esta chica tiene una suerte increíble! Enserio… aunque la escritora se pasa un poco, es cmo lo que pasaba cn bella en crepúsculo. Por ser la protagonista quiere decir que todos estan locos por ella.

Por cierto, ayer hice un test en la pagina de cazadores de sombras, para ver a quien me parecia mas; ¿adivinas? Haha me salio que me parezco a ALEC!! Me encanta alec! Asi que estoy re contenta!

Uff sigo leyendo, y tengo sentimientos encontrados. Por un lado no quiero terminar de leer, porque hechare de menos la historia, pero por otro lado, espero acabarlo pronto para saber cmo acaba todo este lio. Se supone que es el 3º y ultimo libro de toda esta aventura, y en vez de empezar a atar los cabos sueltos, esta haciendo mas lios en la historia… aunque me gusta.

Haha nose porque, pero hasta Sebastián me gusta mas que simon! Y no lo entiendo, porque simon es genial, simpatico y ese punto a su favor que tu y yo sabemos… pero nose, porque extraña razon, no termina de convencerme!

Tacha eso, acabo de leer algo, que me hizo desconfiar de Sebastián, aunque me sigue cayendo bien! haha


por cierto, gracias x la mencion anterior!! aun no he tenido tiempo de leerlo (recuerda que con suerte tengo internet! asi que cuando mejore mi situacion con internet, lo leeré!)

Anónimo dijo...

a Mi me encanta esta historia quisiera q pongas la tercea parte plisss¡¡¡ Gracias x la segunda parte